lunes, 28 de noviembre de 2016

Cine: Bar Bahar

¡Hola a todos y a todas!
Sin ser una entendida en cine, hoy me apetece hablaros de lo que para mí es una joya de cine social actual. Y es que a ayer fui a ver Bar Bahar, película de Maysaloun Hamoud, en la que se representa la difícil vida de tres compañeras de piso de Tel Aviv, y desde que salí hasta ahora mismo, no he dejado de pensar en ella.


Laila, Salma y Nour nos muestran tres caras diferentes de una misma realidad, la mujer palestina en Israel. Aunque si profundizamos un poco más, nos habla de la mujer, en general. Ese ser al que a menudo se le da un valor ínfimo por el mero hecho de serlo. Pus imagínate, si ya es difícil ser mujer (porque sí, sigue siendo difícil ser mujer aunque exista gente que se empeñe en decir que somos unas exageradas) en Europa, sitio donde supuestamente la igualdad de género empieza a ser una realidad, piensa en Tel Aviv. De hecho, ¿has pensado alguna vez en Tel Aviv?
La elección de los personajes claramente intenta reflejar el crisol de culturas que es esta ciudad. Laia, procedente de una familia burguesa musulmana, es fuerza pura. Salma, de una familia cristiana liberal de pueblo, tiene problemas familiares por su orientación sexual, y Nour, una joven musulmana creyente procedente de un pueblo de Galilea, comprometida con alguien a quien no ama, comparten piso en la ciudad. Cada una con su historia, nos muestra el papel de la mujer en esta zona del planeta. Cada una con su lucha personal, que se vuelve la misma cuando comprenden que la solidaridad entre mujeres es necesaria para cambiar la situación.



No contaré gran cosa sobre el guion en sí, aunque tampoco es lo importante. Lo importante es ver como el papel que culturalmente se ha asociado a la mujer, y que tanto daño ha hecho, cambia gracias a gestos como el de estas tres chicas. Gestos pequeños. Con nuestra forma de ser y de reivindicarnos en lo cotidiano. Fumo, conduzco, salgo de fiesta, me visto como quiero e incluso me caso con quien quiero. Cosas que quizás hoy y desde nuestra acomodada visión occidental vemos tan claras, alguien en algún momento luchó porque fueses así, y hoy ellas en Oriente también lo siguen haciendo. Pero sobre todo, lo más bonito quizás, es desde el respeto y la solidaridad que lo llevan a cabo. Cada una es diferente, lo saben y lo respetan. Creo que este es el fin de la película, abogar por el respeto.
A demás de al papel de la mujer, la película habla de la complejidad de la vida en Israel, de las minorías étnicas, culturales y religiosas e incluso de su proceso histórico. Simplemente hay que estar atenta.
En cuanto a realización, me encantó, aunque no tengo mucha idea sobre el tema. Tan solo puedo decir que ellas lo hacen de maravilla y que la música acompaña toda la narración de una manera majestuosa.






2 comentarios:

  1. woooh genial tu reflexión, es complejo hablar de la mujer palestina, ya que desde el mundo occidental muchas veces se les considera fuera de ciertos cánones ya sea en torno al feminismo o a otras aristas, es genial como tu lo planteas, el intentar ponerse en sus zapatos y desde ahí apreciar la película como una experiencia de, no como algo fidedigno y universal. Me gustó mucho, saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias por tu comentario! Creo que para reivindicar algo siempre es necesario ponerse en el lugar de, me encanta que estés de acuerdo conmigo.
      Saludos

      Eliminar